
Durante tres días, Pueblito Boyacense tuvo otro compás porque desde las primeras horas del viernes, las calles comenzaron a recibir visitantes, artistas, músicos, bailarines, artesanos, diseñadores, gestores culturales, estudiantes y familias, y las plazas se prepararon para una sucesión de encuentros que llevaría al público por diferentes expresiones de la creación y de la memoria cultural.
La XXVII edición de BAZARTE, Bazar de las Artes, acompañada por el XVII Festival Nacional de Música Colombiana “José Ricardo Bautista Pamplona”, dispuso una programación extensa entre el 2 y el 4 de octubre y la agenda reunió música, danza, poesía, artes plásticas, artesanía, gastronomía, moda, academia, talleres infantiles, encuentros comunitarios y celebraciones religiosas.
La primera escena llegó en la tarde del viernes a la plazoleta Cacique Tundama. Inti Mani – Clown abrió oficialmente las jornadas con un espectáculo unipersonal de circo e improvisación. El público llegado de Cundinamarca y Perú comenzaba a ocupar los espacios mientras Pueblito Boyacense se transformaba, poco a poco, en una gran sala abierta.
Más tarde, “Turismo Sostenible NTC6275” abrió una conversación alrededor del desarrollo sostenible y las posibilidades del turismo contemporáneo.

A pocos metros, los niños tenían su propia agenda. La tarde los recibió con un taller de pintura liderado por la maestra Nancy Romero y posteriormente con una actividad de construcción de casas de bahareque y castillos de arena. Mientras los adultos conversaban sobre historia y turismo, las manos pequeñas comenzaban a construir sus propias versiones del mundo.
Cuando llegó la tarde, el escenario cambió de generación. A las seis comenzó la Noche Joven, una de las apuestas que con mayor fuerza puso el foco sobre los nuevos talentos. La plazoleta Cacique Tundama comenzó a llenarse y el público recibió a los párvulos Ángel Gabriel Becerra Blanco y su hermano gemelo, artistas del semillero originario de Pueblito Boyacense, quienes abrieron esta franja con los sonidos de la carranga.
Después llegó Erwin Acero, con rock en español; luego Ruge MC, artista de gran trayectoria en Latinoamérica y también originario de Pueblito Boyacense, representante de la nueva escuela del rap; Solé Band, desde el pop rock; y Sentimiento Carranguero, ganador del Concurso de Música Carranguera de Innovo Plaza. La noche siguió creciendo con Samuel Hernández Medina, desde la música popular hasta desembocar en una celebración que encontró en La Bemba el cierre de la jornada con sonidos de son cubano y salsa.
La Noche Joven dejó una de las primeras imágenes contundentes de BAZARTE XXVII: una plazoleta llena, artistas jóvenes sobre el escenario y una audiencia dispuesta a acompañarlos hasta el final.
El sábado comenzó temprano. A las nueve de la mañana abrió la Feria Pueblito Boyacense BAZARTE XVII, mientras el Salón del Consejo de Pueblito Boyacense recibía la apertura de la Sala de Exposición de Arte del Concurso de Resignificación y la subasta de elementos emblemáticos y artísticos de la Casa del Gestor también abrió oficialmente sus puertas de manera indefinida.

La poesía tomó entonces la palabra con el Segundo Encuentro de Poesía Costumbrista, que reunió a Wilson Patiño, Erwin Guillón, Amay María Morales Pérez, Rosita del Campo, Ana Isabel Merchan, Martha Carolina Leopoldina B., Juan José Cely Cristancho y Saúl Hernando Barrera Cotachira.
Después llegó la danza con la Academia Nacional de Danza del Maestro Raúl Quinayas que continuó una jornada dedicada al movimiento, la memoria coreográfica y la formación. La tarde siguió abriendo ventanas hacia distintas disciplinas. La Fundación Cultural Bachué presentó su trabajo; la Secretaría de Cultura y Turismo de Duitama llevó al escenario una muestra que amplió la conversación alrededor de las artes en tanto que la Estudiantina Paipa ofreció un exquisito banquete de obras de la zona andina colombiana.
A las cinco de la tarde, Pueblito Boyacense presentó oficialmente a SUPERSONA, el héroe de los niños y de la identidad boyacense, creación y aporte de Ángel Caro.
Y después llegaron los diseñadores y la plazoleta de artesanos se convirtió en una pasarela para “Arte, lujo, desfile de moda y arte de tradición”. Allí, el trabajo artesanal encontró nuevas formas de expresión y las prendas elaboradas desde el conocimiento de los oficios caminaron frente a un público que respondió con atención, respeto y entusiasmo.
Entre las creadoras que hicieron presencia se destacó la aplaudida diseñadora y empresaria Nelly Flechas, artesana vinculada desde hace más de 40 años al macramé, quien mostró una colección tipo exportación, junto con otros destacados diseñadores como la arquitecta y creativa Yaneth Contreras, y las artesanas de Duitama, que llevaron a la pasarela propuestas donde las técnicas manuales, las texturas, los tejidos y el diseño contemporáneo establecieron una conversación íntima y muy sobria.
La música volvió entonces a tomar las plazas. Alejandro Hernández Quintero, con repertorio popular y ranchero; Grupo Matanga, con sus sonidos tropicales; Arsen Roy, desde el pop; y Leos Carranga, conmemorando el Día de la Boyacensidad, prolongaron la celebración. La noche avanzó con UbandA y Elkin Konag, mientras el público seguía recorriendo las calles y espacios de Pueblito Boyacense.

El domingo comenzó cuando todavía quedaban luces encendidas en algunas ventanas y a las seis de la mañana, la alborada y el despertar musical recorrieron las calles de Pueblito Boyacense con la participación de Payera – San Pelayo. La música despertó al Pueblito. Después llegó el desayuno de integración con moderadores e invitados, una mesa compartida que permitió cerrar la jornada de la alborada alrededor de la conversación y el encuentro.
A las diez de la mañana, la celebración tomó un carácter solemne. La Misa Criolla dedicada a San Francisco de Asís, patrono del Pueblito, reunió a la comunidad alrededor de la fe, acompañada musicalmente por el Grupo Frenesí y bajo el liderazgo del Comité Religioso de Pueblito Boyacense y del gestor cultural Francisco Rodríguez.
Al mediodía llegaron las artes plásticas y la memoria. La premiación del Segundo Concurso de Resignificación Musical compartió espacio con el homenaje a la vida y obra del maestro Luis Alberto Ruge Romero y al artesano y ebanista Luis Samuel Pérez, y los nombres y leyendas de ambos quedaron incorporados a la memoria de esta edición como reconocimiento a trayectorias que han contribuido a la cultura desde diferentes oficios y lenguajes.
El conversatorio “Duitama cuenta su historia”, con el gestor cultural Yhon Iván Pava, llevó la mirada hacia la memoria de la ciudad con la entrega de una cajita de lujo que conserva los cuatro juegos de los geniales naipes históricos y, posteriormente, la estufa tomó la palabra con el conversatorio “Del fogón a la memoria” y la participación de Nydia Zoraida Cayo, quien llevó la plática hacia los saberes y sabores de la cocina tradicional boyacense.
De manera alterna, el conversatorio de luthería con Natalia Bastidas, reconocida gestora proveniente de Armenia, acercó al público especializado al conocimiento relacionado con la construcción de instrumentos musicales y después comenzó el gran capítulo musical de la jornada.
La plazoleta Cacique Tundama recibió el XVII Festival Nacional de Música Colombiana “José Ricardo Bautista Pamplona”, con una sucesión de intérpretes y agrupaciones que reunió distintas generaciones y expresiones de la música colombiana.

Manuel Sánchez, artista originario de Pueblito Boyacense, abrió la programación musical con una ejecución impecable de la guitarra. Después llegaron los Coros Voces y Encanto, seguidos por la presentación estelar de “Belén La Margarita”, ganadora del Gran Premio Mono Núñez 2021, y posteriormente el Coro Juvenil Tibasosa.
La tarde continuó con la Estudiantina de Tocancipá, Martín Castellanos, el Trío Palo Santo y otras agrupaciones vinculadas a procesos culturales y patrimoniales, y el escenario seguía reuniendo aquello que BAZARTE había venido construyendo durante los días anteriores: maestros, agrupaciones consolidadas, procesos académicos, artistas regionales y nuevos talentos compartiendo una misma tarima.
A las 5:50 de la tarde llegó Jessica Jaramillo, ganadora del Gran Premio Mono Núñez 2015 y finalista del programa de televisión A otro nivel, quien hizo una presentación magistral, dejando claro por qué es considerada como una de las voces más respetadas de Latinoamérica.
Luego apareció la agrupación tunjana Palo Santo con una novedosa propuesta que integró a varios artistas dentro de su formato y la tarde se consolidó con la presencia impecable de Terceto Vocal, ganadores del Gran Premio Mono Núñez en 2008, que hicieron una muestra del repertorio colombiano y latinoamericano.
La resolana comenzó a convertirse en noche cuando llegó Laura Alejandra Chaparro Nossa, ganadora del Gran Premio Mono Núñez 2026 junto al requintista santandereano Carlos Quiroga. La música colombiana ocupó entonces el centro de Pueblito Boyacense como cierre de un festival que se consolida cada día más, gracias a la presencia de lo más representativo del folclor colombiano.
La responsabilidad asumida por el Consejo de Administración de Pueblito Boyacense, en cabeza de Elsy Castillo, y sus compañeros de junta, merece un reconocimiento especial y Adyacente a ella, el aplomado liderazgo del administrador Sergio Alexander Albarracín Rivera y el trabajo puntual del coordinador logístico del BAZARTE 2026, que en esta oportunidad estuvo en manos del productor Mateo Bautista Vargas junto al área de comunicaciones impulsada por la periodista Evelyn Pérez y el grupo de apoyo de Pueblito; todos ellos responsables del desarrollo de una extensa y nutrida programación que solo Pueblito y quienes llegan allí, tienen el privilegio de disfrutar en primera fila.

La tarima estuvo a la altura de los artistas convocados, el sonido respondió a las exigencias de una programación de alto nivel y la producción permitió que intérpretes regionales y nacionales encontraran condiciones dignas para presentar sus propuestas.
El público quizá perciba solamente el momento en que una presentación comienza, pero detrás de ese instante existen horas de montaje, pruebas, coordinación, desplazamientos, ensayos, ajustes y decisiones fundamentales acompañadas de mucho esfuerzo, mística y ejecutorias.
El arrollador resultado fue producto también del acompañamiento de instituciones regionales y nacionales como el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, la Gobernación de Boyacá, la Secretaría de Cultura y Patrimonio de Boyacá, la Secretaría de Turismo de Boyacá, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Boyacá, la Nueva Licorera de Boyacá, el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá, el Festival Internacional de la Cultura Campesina, la Alcaldía Municipal de Duitama, la Alcaldía Municipal de Tibasosa, la Secretaría de Industria, Comercio y Turismo de Duitama, Culturama, la Secretaría de Cultura y Juventud de Paipa, la Alcaldía de Tocancipá, Fundater Activa Territorio, y como ha ocurrido en los últimos años, con el compromiso irrestricto de la Fundación “José Ricardo Bautista Pamplona”, entre otras entidades y organizaciones.
BAZARTE consiguió entonces poner frente a frente distintas generaciones, los maestros y los niños, los artistas consagrados y los talentos emergentes, la artesanía y el diseño, la gastronomía y la academia, la música tradicional y las nuevas expresiones, la espiritualidad y la celebración, la memoria y el futuro.
Pueblito Boyacense mostró la dimensión que puede alcanzar una programación cultural cuando detrás de cada escenario existe una comunidad comprometida con recibir, crear, preservar y proyectar; por eso, el balance de esta edición trasciende la suma de presentaciones, porque durante tres días Pueblito convirtió sus calles en escenario, sus plazas en punto de encuentro y su propia historia en materia viva para las nuevas generaciones.Con eventos tan exitosos como este, Pueblito Boyacense seguirá construyendo su propia usanza y reafirmando aquella frase célebre que reza: “Quien lo vive es quien lo goza” …











