
En Charalá, Santander, cuna de historia y de melodías, un monumento se alza hacia el cielo como si quisiera afinarlo con sus doce cuerdas.
Se trata de un tiple monumental, símbolo de identidad y orgullo, erigido en homenaje al maestro Pedro Nel Martínez, leyenda viva en la memoria musical de Colombia y reconocido por los expertos como el “Campeón Mundial del Tiple”.

En la base de esta imponente obra, una placa con forma de libro abierto guarda las palabras que sellan el tributo: “En homenaje al maestro Pedro Nel Martínez. El tiple de oro de Colombia, orgullo charaleño. 4 de agosto de 2025. Willson Ardila”.
Este gesto es la cristalización de un afecto profundo, toda vez que el maestro Pedro Nel Martínez, con la magia de sus dedos, hizo del tiple un estandarte nacional, llevando sus trinos a escenarios de prestigio universal y ganándose el respeto unánime de músicos, críticos y públicos del país y el mundo.

Pero, su legado no se reduce a su maestría interpretativa, porque al igual que este monumento elevado en su honor, cada año, el pueblo y la nación reavivan su nombre a través del Festival Nacional del Tiple y del Requinto Pedro Nel Martínez de Charalá, donde verdaderas camadas de intérpretes de todas las regiones se congregan para celebrar el sonido que él perfeccionó y que hoy sigue uniendo a las generaciones.
Charalá, al levantar este monumento, honra al hombre, al artista, y afirma ante el tiempo y la historia, que las cuerdas de su tiple siguen sonando en el alma de la tierra santandereana, y que, mientras haya manos que las toquen, el nombre de Pedro Nel Martínez seguirá vivo, afinando la identidad musical de Colombia.











