
En un escenario colmado de emociones y palabras vivas, más de 120 y niñas niños, campesinos, oriundos de diversos rincones de Boyacá, se convirtieron en la voz palpitante de la tierra, en la savia nueva que canta y recita con el alma.
Los integrantes del Colectivo Campesino, estos pequeños grandes artistas se alzaron como custodios de la memoria rural, alegrando con su presencia los caminos de la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
A través de los versos entrañables del maestro Jorge Velosa, sembrador de coplas y guardián del habla lugareña, y de las melodías auténticas del maestro Germán Moreno Sánchez, colonizador de armonías vanguardistas que respetan el origen, el público vivió un concierto que fue un verdadero acto de amor, una yunta de acentos colectivos a las raíces y una celebración insondable del ser campesino.

El recinto se llenó de asombro, de lágrimas dulces, de orgullo patrio porque cada verso y cada acorde, fue semilla de surco, y cada aplauso un aliento para que este novedoso proyecto liderado por la Secretaría de Cultura y Patrimonio de Boyacá, continúe abriendo el camino a las anunciadas esperanzas que traen consigo las nuevas generaciones.
La Gobernación de Boyacá y la Secretaría de Cultura y Patrimonio, firmes en su propósito de dignificar el alma rural, reiteran su compromiso inquebrantable de seguir llevando el corazón del campo boyacense a los más grandes escenarios del país y que mejor, con este colectivo artístico que asegura el inaplazable relevo generacional en la interpretación de los aires de la patria.











