
El pasado viernes, el mundo perdió a una figura emblemática en la lucha por la justicia y los derechos humanos desde la perspectiva del emprendimiento y el trabajo social; José Guillermo Pardo Nausan, conocido en la capital boyacense como el empresario de las ferreterías falleció luego de haber entregado su vida al esfuerzo empresarial y al surgimiento de exitosos proyectos de carácter colectivo.
Desde su juventud, José Guillermo Pardo Nausan mostró una profunda empatía y compromiso con los más vulnerables, vivió de cerca las carencias y desigualdades que marcarían su vida y por eso desarrolló programas en beneficio de la niñez y se recuerdan las visitas que hacía con artistas de su tierra a las clínicas de Bogotá, cuando arrancaba sonrisas del rostro de los infantes que, a causa de complejas enfermedades, estaban reducidos a una cama de hospital.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de conmoción y tristeza en todos los sectores de la sociedad tunjana y por eso, líderes políticos, activistas, académicos y ciudadanos comunes han expresado su pesar y han destacado la importancia de continuar su obra y su legado.
Enamorado de la buena música, la cultura y las manifestaciones del espíritu, José Guillermo Pardo Nausan inculcó a su descendencia el amor por lo estético y más si se trataba de su música raizal, la que defendió y disfrutó en amenas tertulias y serenatas, por eso se estremecía al ver triunfar a su nieto Samuel Pardo Ávila, integrante y guitarrista del Convite Instrumental «Benigno Núñez» quien le alcanzó a dar a su abuelo muchas y gratas satisfacciones.
Lo mismo ocurrió con el deporte y el apoyo que brindó a los noveles jugadores que lucían con orgullo los uniformes patrocinados por la marca que quedó grabada a su pecho con el mote de “Ferretería la Fuente”
Fueron muchas las ayudas que brindó a diferentes causas del tejido social y a su amada tierra boyacense de la que se sentía orgulloso, valor que heredó con honores a su muy destacada descendencia.

El adiós a José Guillermo Pardo Nausan es un recordatorio de la importancia de la lucha constante por las causas comunitarias. Su vida y obra nos enseñan que el verdadero cambio se logra a través del compromiso, la dedicación y la empatía con los sueños y hacia los demás.
Aunque ya no esté físicamente con nosotros, su espíritu y su comisionado seguirán inspirando a futuras generaciones de luchadores para continuar engrandeciendo el sector privado con el surgimiento de exitosas empresas y la entrega de oportunidades de empleo y bienestar a quienes más lo necesitan.
Gracias, muchas gracias, José Guillermo Pardo Nausan y que su descanso sea la recompensa a las aguerridas y reconfortantes luchas en la tierra











