
Otra vez, como quien siembra canciones para el alma, Jorge Velosa y los Carrangueros del 25 nos regalan una nueva entrega cargada de sentimiento, sabiduría, historia y querencia.
Del veinticinco comparten esta rumbita contriada, una melodía alegre y sincera que nos invita a seguir andando por los caminos del campo, pregonando la vida, los oficios y los amores sencillos que dan sentido a la existencia campesina.
La canción, que comenzó su andar esta semana, es la quinta de las catorce piezas que conforman el nuevo álbum titulado “A campo traviesa”, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 15 de noviembre en formato CD, y más adelante en acetato.

Un trabajo que promete recorrer, con el paso firme del arado y el corazón abierto, la esencia de la carranga: esa mezcla de sabiduría, picardía y ternura que solo puede nacer de la tierra y de la pluma del padre del género carranguero.
En esta nueva rumbita, Velosa vuelve a hablarnos de lo que siempre ha defendido: la dignidad del campesino, el amor por la naturaleza, la importancia de la palabra sencilla y del gesto solidario.
“En el campo todo sirve”. Nada se desperdicia ni se desecha, porque cada cosa encuentra su momento y su razón de ser. Allí, donde el sol se levanta temprano y la tierra huele a historia, el campesino ha aprendido a darle un nuevo sentido a todo lo que le rodea. Un tarro vacío se convierte en matera, una totuma en taza, un pedazo de alambre en amarre, y una idea sencilla en una solución ingeniosa.
Jorge Velosa ha dicho y cantado que el campesino no solo trabaja la tierra, sino también cultiva la imaginación, porque su ingenio es una forma de sabiduría práctica, una ciencia que no necesita laboratorio, porque se aprende mirando, probando y escuchando la voz de la naturaleza y de los mayores y en ese universo donde “todo sirve”, la creatividad no es un lujo, es una necesidad y la manera como el campesino enfrenta la vida con humor, dignidad y esperanza.

El relato de Velosa “En el campo todo sirve” es, en el fondo, un homenaje a esa inteligencia inherente que nace del trabajo diario y del amor por la tierra y por eso con su mirada aguda y su verbo campesino, nos recuerda que antes de que existieran las máquinas y la tecnología moderna, ya el campesino había inventado mil formas de resolver, de aprovechar y de fundar.
En ese mundo, todo tiene un propósito: sirve la palabra buena, el consejo del abuelo, la canción que alegra y el trabajo que dignifica. Todo sirve, porque todo tiene vida y sentido y por eso, Velosa nos invita a reconocer que no hay tecnología más avanzada que el corazón campesino cuando se une a la tierra con gratitud y respeto.
Así, “En el campo todo sirve” es una lección sobre la recursividad, la sabiduría y el espíritu creador de quienes, con las manos curtidas y el alma limpia, siguen enseñándonos que la verdadera riqueza está en saber aprovechar lo que se tiene y agradecer lo que se es.
Disfrutemos aquí de: «En el campo todo sirve»:











