Durante los días 23, 24 y 25 de marzo, Colombia será sede del trascendental encuentro que se llevará a cabo en el recinto de Tygua Mague, ubicado en el municipio de Tenjo, a una hora de la ciudad de Bogotá.
Todo comenzó cuando en agosto de 2023, Claudia Pavas y Alejandro Hernández, dos andariegos del camino se conocieron en Cusco, Perú, al recibir la invitación para participar en el «Primer Encuentro de los Ancestros de los Andes», un evento de cinco días que celebraría el día de la Madre Tierra.
En ese momento, se reunieron trece abuelos de diversas comunidades, incluyendo los Q’eros, los últimos descendientes de los Incas, la comunidad Mhuysq’a de Colombia; y la comunidad Hopi, representada por el abuelo Roy Littlesun. También participaron otros abuelos de Perú, Ecuador, Argentina, e incluso un monje del Tíbet, representante de la cosmovisión budista.
La persona que recibió el llamado para llevar a cabo este encuentro fue la Mayora Marleny Vilca, descendiente de la comunidad Queros de Perú que, hasta hace menos de un año, tenía una vida tradicional en los Estados Unidos.

Después de recoger el llamado a través de sueños, donde se le indicaba el lugar y la fecha para realizar este encuentro, decidió dejarlo todo atrás, vendió sus propiedades en los Estados Unidos e invirtió ese dinero para hacer posible tal acontecimiento.
El propósito era transmitir los mensajes resguardados por estas antiguas comunidades a lo largo de cientos de años, para que el nuevo mundo pudiera escucharlos, por lo que durante el evento compartieron sus saberes, profecías y el acervo acumulado sobre los acontecimientos mundiales.
En ese contexto, se manifestó lo que muchos pueblos originarios denominaron «La Profecía del Águila y el Cóndor», que predice el momento del amanecer, cuando los pueblos se unirán en un solo latir, simbolizado por el águila y el cóndor representando las energías del Norte y del Sur, la mente y el corazón, el masculino y el femenino, respectivamente.
Uno de los hechos más significativos durante el icónico instante fue la participación del representante de la comunidad Hopi del Norte del continente, el abuelo Roy Littlesun, líder de esta comunidad quien portaba consigo el bastón de mando de la colectividad.
Según narrativas evidenciadas, ese bastón ha viajado por todo el mundo, recogiendo energía e información sobre la nueva humanidad y siempre estuvo en manos de un hombre, pero en ese momento ocurrió algo inesperado porque el abuelo decidió entregar, en custodia, tan sagrado elemento a la mayora Marleny Vilca, la mujer encargada de organizar el evento.

A partir de ahí, Marleny se convirtió en la nueva portadora del bastón, gesto considerado como una manifestación directa de la profecía, donde un bastón que representa la energía del Norte pasó a manos de una comunidad del Sur. Ese fue un momento único que simboliza la conexión y unificación de las energías de diferentes regiones, en concordancia con la profecía ancestral, así lo manifiesta Claudia Pavas.
Surgió entonces, el llamado a la acción desde cada uno de los lugares, no necesariamente en grandes misiones, sino principalmente en congruencia y consistencia. Claudia y Alejandro, inspirados por sus historias y misiones en común, decidieron asumir el desafío de activar el Sagrado Corazón en Colombia, trabajando con las energías masculina, femenina y el niño interior y así nació la fundación Alma Arcoíris, que busca facilitar la expansión de la conciencia humana y activar la llama trina en cada ser.
Desde agosto, Claudia y Alejandro han recibido el llamado a recorrer varios territorios, visitando Argentina, Chile y explorando pueblos originarios en Colombia, viajes convertidos en momentos de conexión con los ancestros y las comunidades que resguardan estos territorios, recogiendo información y saberes importantes.
Así las cosas, la fundación Alma Arcoíris, recibió la orientación de sembrar una de las semillas más importantes para el 2024 y organizar un encuentro en tierras Mhuysq’as, denominado “La Activación del Sagrado Corazón” una jornada que busca sembrar, activar e integrar, en equilibrio, la energía masculina, femenina con el niño interior que todos llevamos dentro.
Alejandro Hernández asegura que: «Colombia es el Chakra Corazón Planetario, por eso hemos recibido el llamado para que desde aquí se emane la energía del corazón esmeralda, en un espiral expansivo para todo el planeta».

Este será, entonces, un encuentro de tres días, donde aquellos que sientan el llamado a ser artífices de esta siembra planetaria, tendrán la oportunidad de recibir el mensaje de activación directamente por Ancestros de los Andes, desde los pueblos Mhuysq’as, Incas y demás cercados andinos, por medio de Círculos de palabra, Medicinas ancestrales, Ceremonia de cacao, acompañados de actividades como talleres, conversatorios, muestras artísticas, intercambio cultural con asistentes de varios países del mundo y conexión con los elementales del territorio, señalaron a este medio los voceros de la fundación Alma Arcoiris.
En este encuentro participarán personajes emblemáticos de esta tradición como: Mayora Marleni Vilca, representante de la Comunidad Q’eros y portadora del Bastón de las Comunidades del Norte, la Abuela Mhuysq’a, última Princesa de la comunidad Mhuysq’a, el Mamo Atanasio, uno de los últimos mamos de cueva de la comunidad Kogui de la Sierra Nevada de Santa Marta, Jate Kulchavita quien hace parte del proceso de renacimiento del pueblo Mhuysq’a, Barac Cruz, médico tradicional desde la selva de Pucallpa en Perú y fundador del Hospital del Ayahuasca, entre otros pensadores y transformadores de vida.

Información e inscripciones en el móvil – 304 498 9707 – @almaarcoiris_org











