
La línea férrea de París y la de Duitama comparten una coincidencia significativa en su trazado y ambas atraviesan el corazón urbano y se aproximan a sus centros históricos y religiosos, como ocurre con la cercanía a la catedral principal.
Según la ejecutiva y líder duitamense Ana Isabel Jaimes, este tipo de infraestructura no solo responde a una lógica histórica, sino que representa una alternativa contemporánea y eficaz de transporte urbano, capaz de transformar la movilidad en ciudades que enfrentan un crecimiento sostenido de su población y del parque automotor.
En ese sentido, el tren de cercanías se proyecta como una solución real, estructural y necesaria para Duitama, así como en su momento lo fue para la llamada “ciudad luz” y renunciar a esta posibilidad por temor o desinformación implicaría repetir errores del pasado, como ocurrió con la resistencia inicial a la doble calzada o variante, bajo el argumento de que afectaría el comercio local, señaló Ana Isabel Jaimes
Añade que la experiencia de Tunja demuestra lo contrario y lejos de debilitar su dinámica económica, este tipo de obras ha contribuido a un desarrollo más ordenado, favoreciendo sectores como la educación, el comercio, los servicios y el transporte.
Retomando el debate sobre la línea férrea, resulta fundamental comprender que su trazado no es producto del azar, sino de estudios técnicos y visiones de largo plazo concebidas por la ingeniería, por lo que desconocer ese trabajo y pretender desmontarlo sería renunciar a una oportunidad histórica de modernización, concluyó
Las decisiones que hoy se adopten definirán la capacidad de Duitama para responder a sus desafíos de movilidad en las próximas décadas y en este sentido, el tren de cercanías no es una amenaza, sino la posibilidad concreta de progreso, integración y sostenibilidad.











