
Por: José Ricardo Bautista Pamplona / Director general Sistema Informativo La Palestra
“Llegó Margarita” es la evocación de un amor sembrado en la penumbra de lo íntimo, que supo germinar en silencio hasta encenderse en llama y convertirse en destino.
Un amor que convirtió el corazón en un relicario sagrado, guardando con ternura y reverencia el abanico de diecisiete hojas que, bajo un designio celestial, floreció en la tierra con un nuevo milagro: un ángel de carne y luz que prolonga la estirpe sonora de la Margarita.
Así, la leyenda de esta creación es también la historia de una mujer que, como flor predestinada, se abrió al mundo para cantar y esparcir belleza: Belén Osorio Vásquez, “Belén la Margarita”, quien hizo de su acento un jardín perpetuo donde habitan la memoria, el ímpetu y la esperanza.
El tañido cristalino de una bandola se fundió con la suavidad de una voz aterciopelada, y juntos erigieron un par de sinfonías infinitas que, como colibríes en danza, vuelan majestuosos sobre la margarita para libar el néctar insondable del amor, alquimia sonora convertida en esencia que sostiene este trabajo: música hecha vuelo y amor en perpetuidad.
Belén, resguardada en cuarzos de cristal, fulgura hoy como resplandor lunar que desciende a iluminar senderos. Su canto, tejido de claridad y misterio, ha traspasado fronteras y tiempos, consagrándola entre las voces más entrañables de Colombia y América Latina.
Ganadora de los más altos lauros en los festivales esenciales del país, su cadencia ha sabido erigirse como estandarte de excelencia en los escenarios donde se honra lo sublime; y como manantial que no se detiene, su arte se ha proyectado, hacia los espacios más exigentes del mundo, mientras su talento, vasto y generoso, ha extendido su huella también a la esfera de la gestión cultural y administrativa, donde ha sabido sembrar rutas de trascendencia mayor.
Su nombre sobresale entre los referentes imprescindibles de nuestro canto latinoamericano, llevando consigo la certeza de que el arte verdadero es semilla que germina en otros, como germinó en su propio vientre el prodigio de una nueva Margarita que la vida le concedió.
Este trabajo discográfico es la metáfora viva de un ciclo de amor y destino; la música convertida en retoño, la rama que nunca deja de florecer, el legado que se deshoja en diecisiete pétalos de recuerdos y se expande en el eco de una voz que abraza la eternidad.
“Llegó Margarita” nos ofrece un ramillete de canciones como: Llévame, el Bambuco de Carolina Ramos, Esta Soledad, Bambuco de María Elvira Escandón, La Cholita, Bambuco de Gustavo Adolfo Rengifo, Nada, en aire de Tango de Horacio Sanguinetti y José Dames, Que Nadie Se Entere, obra de Ancizar Castrillón Santa y Diana Granados, ¿Como Será?, Bambuco de Kike Santander, La Flor de la Canela (Landó) de Chabuca Granda y La Flor de un Dia, la Rumba Corrida del juglar Jorge Velosa Ruiz; Todas versiones originales de Francisco Javier Cristancho que envuelve el sonido de su sin igual bandola con la percusión de Camilo Venegas, la Falluta de Diego Cristancho y toda esta sinfonía autentica para acompañar el tiple y la voz de Belén “la Margarita”.
Pero más allá de un excelso repertorio, nos regala una historia. Una que nació con Belén, la flor primera, y que hoy continúa iluminada en la vida y en el canto de un nuevo ángel llamado Margarita.
Aquí está el álbum completo: https://open.spotify.com/album/2yot0FSs5ZvLME3J8VMaIy?si=yXs4DuaIRluxQm0yu7A42w











