
Atrás quedó el 2023 y el 2024 llegó con remezones repentinos, como el trágico Tsunami en Japón que dejó miles de muertos en un sismo se sintió incluso en Tokio tras el fuerte terremoto que se produjo en la península de Noto a las 16:10, hora local de Japón. Inicialmente, la Agencia Meteorológica de Japón estimó que el temblor había sido de magnitud 7,4 en la escala de Richter, aunque después revisó al alza la magnitud en dos décimas.
Y mientras esta sorpresiva arremetida de la naturaleza conmovió al mundo, otros siguen hoy, practicando viejas costumbres heredadas de sus mayores para espantar las malas energías y construir una especie de «contra» con el que puedan apartar las desdichas y los desencantos del nuevo almanaque que inició su vertiginoso recorrido.
Y es que las cábalas de año nuevo son tradiciones y creencias populares que algunas personas siguen con la esperanza de atraer buena suerte para el año que comienza y las prácticas varían según la región o la cultura, y a menudo son rituales simbólicos que se realizan durante las celebraciones de fin e inicio de año.

Muchas personas creen que el color de la ropa interior que usan en la medianoche del 31 de diciembre puede influir en la suerte del próximo año. Por ejemplo, el rojo se asocia a menudo con el amor y la pasión, el amarillo con la prosperidad y el dinero.
En algunas culturas, se come una uva por cada campanada del reloj a medianoche, representando los doce meses del año y se cree que esto trae buena suerte y prosperidad para cada mes.
Salir corriendo para dar la vuelta a la manzana con una maleta, les permite según las creencias, viajar durante todo el año y conocer otras latitudes.
Limpiar la casa y deshacerse de lo viejo se asocia también con dejar atrás las energías negativas del año que termina y dar la bienvenida a cosas nuevas y positivas.
En varios lugares, la gente crea muñecos o figuras que representan el año viejo y los quema a medianoche como un símbolo de dejar atrás el pasado y comenzar de nuevo.
Algunas personas creen también, que saltar desde una silla o mesa a la medianoche puede alejar la mala suerte y atraer la buena fortuna.
Aquí cabe destacar que estas cábalas son principalmente tradiciones culturales y no tienen base científica, sin embargo, son parte de las celebraciones festivas y a menudo se llevan a cabo con la esperanza de comenzar el nuevo año con energía positiva y mucho optimismo.
Mientras muchos siguen apostando su destino al azar, el mundo se mueve al ritmo de las decisiones superiores con enigmas indescifrables que aún la humanidad no ha podido desenredar.











