
Para hoy Viernes Santo entregamos una obra descriptiva que narra, entre sentidos versos, el paso de Jesús hacia el Calvario.
La intérprete es Belén, La Margarita, una de las voces más acreditadas del momento en la música andina colombiana y latinoamericana, quien hace una ejecución magistral en una sentida cadencia que armoniza de manera perfecta el contenido literario de esta composición.

La creación en la letra es del cantautor y periodista José Ricardo Bautista Pamplona, reconocido por su exquisita pluma, en tanto que la música se hizo en compañía del productor, compositor y arreglista Carlos Mauricio Rangel, quien puso los acordes de manera audaz y vanguardista para conservar la consonancia de una narrativa de profunda consternación.

La Obra
Voy junto a ti hacia el calvario, siguiendo tus huellas
Han sentenciado a la muerte a mi Salvador
Los que aclamaban tu nombre hoy piden condena
Y con un beso han vendido al hijo de Dios
Sobre tu espalda han cargado una cruz de madera
Te han coronado de espinas de burla y dolor
Deja que yo te acompañe y comparta tu pena
Yo como tú también llevo pesada una cruz
Se ha doblegado tu cuerpo has caído en la tierra
Sientes fatiga en alma hay sollozo en tu voz
Yo te levanto aquí estoy dame pronto tu mano
Hay que seguir caminando al calvario, Señor
Mira allí está la mujer que arrullo tus latidos
Hay una espada de angustia en su corazón
Madre consiente a tu hijo y bendice su frente
Madre reclina en tu pecho, a mi Redentor
Ave María….
Soy Cirineo el amigo he venido en tu ayuda
Quiero cargar esta viga, hoy soy el pastor
Vamos bajando al sepulcro que aguarda tu cuerpo
Pronto hallarás el consuelo en tu Padre, Señor
Han enjugado tu rostro con lienzos de seda
Una mujer ha secado tu sangre y sudor
Vuelves y caes y esa herida que te quema
Hay un puñal en tu pecho que anuncia el adiós
Gimen tus hijas, lamentan tu injusta condena
Y tú consuelas su llanto, es grande tu amor
Han apostado tus prendas y humillan tu manto
Y con los clavos de odio el madero lloró
Rasgan las nubes sus truenos, oscuro silencio
Y tú encomiendas tu Espíritu en las manos de Dios
Cierra tus ojos bien mío y descansa en mis brazos
Yo aguardaré tu regreso y mi salvación
Disfrutemos aquí de “Viacrucis de amor”











