
Con una programación que integró actividades académicas, artísticas, musicales, religiosas y comunitarias, Pueblito Boyacense celebró los primeros treinta años de vida institucional de un proyecto concebido para preservar la identidad arquitectónica y cultural de Boyacá mediante un modelo que articula patrimonio construido, turismo, emprendimiento, convivencia ciudadana y apropiación comunitaria.
Tres décadas después de iniciadas las obras y colocada la primera piedra, este complejo se consolida como uno de los principales referentes patrimoniales del país y como una experiencia ampliamente reconocida en Latinoamèrica por su aporte al desarrollo cultural y turístico.
La conmemoración, liderada por la Junta Directiva, la Administraciòn y presidida por Elsy Castillo, reunió a residentes, familias fundadoras, visitantes, autoridades, gestores culturales y representantes de diferentes sectores sociales en una jornada destinada a reconocer la evolución histórica de un poblado que ha logrado fortalecer una comunidad alrededor de una visión compartida de preservación identitaria y un estilo de vida con rasgos muy particulares.

La historia de Pueblito Boyacense encuentra uno de sus momentos determinantes en julio de 1997, cuando, en el marco de la Semana Internacional de la Cultura Bolivariana y los Países Hermanos, fue colocada la primera piedra de una iniciativa que transformaría la proyección urbanística, turística y cultural de Duitama, acto que estuvo presidido por el entonces alcalde Héctor Julio Becerra RuizyMonseñor Carlos Prada San Miguel, quienes descubrieron la placa que oficializaba el inicio de una obra cuya formulación había comenzado varios años atrás.
La concepción intelectual del proyecto corresponde al periodista, cantautor y gestor cultural José Ricardo Bautista Pamplona, quien desde 1992 estructuró una propuesta orientada a recrear, en un mismo conjunto urbano, la riqueza arquitectónica y la diversidad histórica de los municipios más representativos de Boyacá, posteriormente durante su segunda gestión como director del Instituto de Cultura y Bellas Artes de Duitama Culturama, logró articular los componentes técnicos, administrativos e institucionales necesarios para convertir esa iniciativa en un proyecto ejecutable.

Su desarrollo se realizó bajo la modalidad de Vivienda de Interés Social con el respaldo del entonces alcalde Becerra Ruiz y el Fondo de Vivienda Obrera de Duitama. La firma Otálora Asociados, seleccionada entre tres proponentes, asumió la construcción del complejo urbanístico, mientras la Promotora Pueblito Boyacense, constituida como sociedad de economía mixta, conformada por el Fondo de Vivienda y la Firma Arquitectónica seleccionada, fue la encargada de ejecutar una propuesta que integró planificación, arquitectura tradicional, patrimonio cultural y desarrollo turístico dentro de un mismo modelo de intervención territorial, todo esto orientado desde Culturama a través del gestor de la fascinante quimera.
Desde sus documentos fundacionales, Pueblito Boyacense fue concebido sobre una filosofía institucional claramente definida, orientada a preservar la identidad boyacense mediante la recreación arquitectónica de algunos de los pueblos más emblemáticos del departamento y la promoción permanente de sus manifestaciones artísticas, gastronómicas, artesanales y turísticas, visión que permitió consolidar un modelo de desarrollo donde la arquitectura constituye uno de los componentes de una estrategia integral de fortalecimiento económico y cultural.

A lo largo de estas tres décadas se ha fortalecido una importante oferta hotelera, gastronómica, comercial y artesanal que encuentra en el Pueblito Boyacense un escenario permanente para el emprendimiento. Talleres dedicados al macramé, la talla en madera, el trabajo en cuero, la piedra, la pintura y otras expresiones del arte popular conviven con restaurantes, cafés, museos, establecimientos de hospedaje y espacios de recordaciòn ancestral que dinamizan la economía local y fortalecen la oferta turística de la ciudad y el departamento.
La evolución del proyecto ha sido respaldada mediante las declaratorias como Patrimonio de Duitama y Patrimonio de Boyacá, reconocimientos que reflejan su importancia filosófica, vivencial, histórica, urbanística, arquitectónica y cultural dentro del contexto regional. Igualmente, el proceso de consolidación de Pueblito Boyacense ha contado con el decidido respaldo de entidades públicas y privadas que han comprendido el alcance estratégico de esta iniciativa y por eso la Alcaldía de Duitama, la Gobernación de Boyacá, instituciones culturales, organismos de promoción turística y numerosos sectores empresariales han acompañado distintas etapas de su desarrollo, reconociendo en esta visionaria iniciativa, una experiencia ejemplar de articulación entre patrimonio, planificación urbana, inversión pública, participación ciudadana y empresa privada.

El crecimiento de Pueblito Boyacense también ha sido posible gracias al liderazgo ejercido por sus habitantes y por las diferentes juntas directivas que, durante estos treinta años, han orientado procesos de conservación patrimonial, organización comunitaria y promoción turística; su gestión ha sido pieza fundamental para mantener vigente la filosofía concebida desde los orígenes del proyecto y adaptarla a las nuevas dinámicas del desarrollo nacional.
Pero, el proceso de consolidación de Pueblito Boyacense no estuvo exento de dificultades y en sus primeras etapas debió enfrentar la incredulidad de quienes consideraban inviable una propuesta de semejante dimensión, las resistencias derivadas de intereses políticos, las críticas de diversos sectores y una compleja coyuntura financiera que llegó a poner en riesgo la continuidad del proyecto. Entre los episodios más difíciles permanece el anuncio del entonces Banco Popular sobre el posible embargo de las viviendas, circunstancia que generó incertidumbre entre los propietarios y amenazó con desarticular un proceso que apenas comenzaba a consolidarse.

A esas dificultades se sumó la indiferencia de una parte de la sociedad que aún no alcanzaba a comprender el alcance cultural y económico de una iniciativa concebida para trascender el concepto convencional de vivienda y convertirse en un escenario permanente de identidad regional al servicio del turismo.
Defender una idea construida sobre el patrimonio cultural permitieron superar uno a uno los obstáculos que amenazaban su permanencia y lejos de abandonar el propósito inicial, su gestor y la comunidad fortalecieron sus mecanismos de participación y convirtieron la adversidad en un factor de cohesión institucional. Esa capacidad de resiliencia explica que, tres décadas después de iniciadas las obras, el proyecto no solo permanezca vigente, sino que se haya convertido en uno de los referentes más importantes del turismo cultural en Boyacá y Colombia, confirmando que las iniciativas concebidas con fundamento técnico, compromiso colectivo y sentido de pertenencia pueden superar las barreras que, en determinados momentos de la historia, parecían insalvables.

La celebración del trigésimo aniversario integró expresiones musicales, literarias, académicas, religiosas y artísticas como manifestación de la vocación cultural que caracteriza a este espacio patrimonial.
El acto protocolario antecedido por una celebración eucarística en acción de gracias, inició con la interpretación del Himno de Pueblito Boyacense, obra en ritmo de danza «Pueblito», composición de su gestor como símbolos de identidad para la comunidad. Posteriormente, residentes, invitados especiales y turistas compartieron la tradicional torta conmemorativa preparada para la ocasión, reflejando el carácter integrador que ha distinguido al proyecto desde su fundación.
La programación continuó con conciertos, presentaciones de danza, encuentros literarios, espacios académicos, conformando una agenda que puso en evidencia la diversidad de expresiones culturales que hoy hacen parte de la dinámica permanente de Pueblito Boyacense.

Al cumplirse treinta años del inicio de su construcción, Pueblito Boyacense representa uno de los proyectos de gestión patrimonial más significativos desarrollados en Boyacá durante las últimas décadas y su permanencia y progreso evidencian la capacidad de integrar visión urbanística, identidad cultural, participación ciudadana y desarrollo económico en un mismo proceso, convirtiéndose en un referente para iniciativas orientadas a la preservación del patrimonio y al fortalecimiento del turismo cultural como instrumento de desarrollo regional.
Felicidades a este «sueño hecho realidad» y que sigan los éxitos de desarrollo y progreso, alcanzando los más nobles propósitos como fueron los objetivos desde aquella madrugada cuando en medio del desvelo, alumbró una idea que hoy tiene nombre propio: «Pueblito Boyacense».











