
En un gesto que honra tanto su trayectoria como su compromiso férreo con la causa de los creadores del mundo, Rafael Manjarrez, presidente de SAYCO y figura emblemática de la música vallenata, ha sido reelegido como vicepresidente del Comité Latinoamericano y del Caribe de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), para un segundo período consecutivo.
Este reconocimiento, otorgado por la entidad más representativa de los creadores a nivel global, trasciende lo meramente institucional: es la confirmación de una voz que ha sabido elevar la defensa de los derechos de autor al rango de cruzada cultural. La confianza depositada en el maestro Manjarrez por sus colegas de América Latina y el Caribe habla no solo de su liderazgo, sino también de la coherencia ética y la pasión con la que ha abrazado la causa de los compositores, poetas, intérpretes y narradores de nuestra identidad.
La designación se hizo en el marco del Encuentro Regional de la CISAC, celebrado los días 2, 3 y 4 de abril en la ciudad de San José de Costa Rica donde se dieron cita más de 40 sociedades de gestión colectiva provenientes de América Latina, América del Norte y Europa, para debatir sobre los retos del presente y las proyecciones del porvenir. Se abordaron temas tan cruciales como las prioridades estratégicas de la CISAC, los proyectos legislativos relacionados con la inteligencia artificial en Brasil y Chile, así como informes especializados sobre la gestión de los repertorios digitales en el entorno online.
Rafael Manjarrez, abogado de formación, pero sobre todo cantautor de corazón, cuya obra ha bordado en versos el alma del Caribe colombiano, expresó con gratitud el honor que representa esta reelección y en sus emotivas palabras, definió este hecho como “un logro colectivo que enaltece a Colombia y exalta el trabajo constante de SAYCO en los escenarios internacionales de defensa de la autoría.”

La CISAC, que hoy congrega a más de 230 sociedades de autores en los cinco continentes, continúa siendo faro y bastión en la defensa de la creación intelectual y la continuidad del maestro Manjarrez en una de sus vicepresidencias no solo fortalece esta misión, sino que proyecta a Latinoamérica como un territorio donde la voz del creador no es silenciada, sino celebrada, protegida y llevada con dignidad al concierto global de las culturas.
Así, la reelección de Rafael Manjarrez no es simplemente un hecho administrativo; es una declaración de principios, una victoria para la poesía de los pueblos, y un símbolo vivo de que la música, cuando nace del alma, también puede abrir puertas en las más altas esferas del pensamiento y la política cultural internacional.











