
La brisa de los Andes susurra hoy con un timbre especial, llevando en su eco el nombre de un hombre cuya vida ha sido un himno a la tradición.
Hoy, la comunidad de la música andina colombiana celebra un hito inolvidable en el reconocimiento de sus grandes exponentes y en una decisión unánime tomada el pasado 13 de febrero, la Junta Directiva de la Fundación Promúsica Nacional de Ginebra ha resuelto rendir homenaje a la brillante trayectoria del maestro Lucho Vergara, uno de los compositores más influyentes de la música andina colombiana.
A partir de este año, el Concurso de Obra Inédita del Festival Mono Núñez llevará el nombre de «Concurso de Obra Inédita Lucho Vergara Gómez», distinción que es un laurel de gratitud que busca no solo exaltar la invaluable contribución del maestro Vergara a la música andina, sino también inspirar a las nuevas generaciones de compositores a seguir tejiendo melodías que, como ríos de montaña, fluyan hasta el alma del pueblo colombiano.
El Festival Mono Núñez, guardián de la esencia sonora de la patria, ha sido cuna y escenario donde innumerables artistas han dado a conocer su talento, preservando con fervor los ecos de su tierra y la inclusión del nombre del maestro Lucho Vergara en el Concurso de Obra Inédita subraya la magnitud de su legado y la profundidad de su huella en la evolución del género. Sus notas, impregnadas del sentir de las montañas y los cafetales, han sido el latido de una identidad musical que perdura.
Además del renombramiento del concurso, se ha establecido que, siempre que sea posible, sea el propio maestro Lucho Vergara quien entregue los premios a los autores y compositores ganadores.
Este gesto no solo reafirma su papel como faro de la historia musical de Colombia, sino que también fortalece el lazo entre las leyendas vivientes de la música andina y quienes sueñan con seguir sus pasos.
El presidente ejecutivo de la Fundación Promúsica Nacional de Ginebra, Bernardo Mejía Tascón, expresó su satisfacción por este merecido homenaje, destacando la importancia de reconocer en vida a aquellos que han consagrado su arte a la identidad cultural colombiana.
«Lucho Vergara es un símbolo de la riqueza musical de nuestra región, un faro que ilumina el sendero de la creación andina. Su nombre quedará inmortalizado en este certamen como inspiración y guía para las generaciones venideras», afirmó.
La decisión ha sido recibida con entusiasmo por la comunidad artística, académicos y seguidores del Festival Mono Núñez, quienes ven en este reconocimiento una justa y necesaria declaración de gratitud a uno de los grandes arquitectos de la música andina. Sin duda, este es un paso trascendental en la valorización y preservación del patrimonio musical colombiano.

Más de 350 composiciones llevan su firma, testimonio de décadas de pasión como concertista de tiple, cantante y constructor de instrumentos de cuerda. Luis María Vergara, conocido con afecto como Lucho, es una de las figuras más representativas de la música andina colombiana. Su bambuco «Vivir cantando», convertido en un emblema del cancionero nacional, ha sido declarado como himno oficial del Festival Mono Núñez, un hecho que sella su lugar en la historia musical del país.
Desde la década de los setenta, su voz y su tiple se entrelazan en perfecta armonía con la de su esposa de aquel entonces, Nilhem Lloreda, formando Lucho y Nilhem, el dueto mixto más importante que tuvo Colombia.
En 1975, el talento del dúo fue tal que se les concedió el título de «Fuera de Concurso» en el Primer Festival de la Canción Vernácula de Ginebra, evento que marcó el nacimiento del Festival Mono Núñez. Desde entonces, la historia de Vergara ha sido la historia misma de la música andina, un compendio de acordes y versos que han quedado grabados en el alma de su pueblo.
En este tributo, la melodía de su legado sigue sonando con fuerza, tejiendo un puente entre el pasado y el porvenir, entre el susurro de las montañas y la voz del corazón colombiano. Lucho Vergara es más que un nombre; es un canto eterno, un faro en la historia musical de Colombia, un poeta de los Andes cuyas cuerdas y palabras seguirán vibrando por siempre.











