
Ha fallecido uno de los grandes gestores y cultores del país, responsable de jornadas reconfortantes para el pentagrama nacional.
Gustavo Adolfo Sánchez Rengifo nació en Cali, un 15 de septiembre de 1952, pero su infancia floreció en la señorial Buga, envuelta en un aire donde la música no era simple adorno, sino savia que corría por las venas familiares.
Heredero de un linaje profundamente artístico, tanto por la estirpe Renjifo como por la de los Saavedra, halló en la música andina colombiana y especialmente en el tiple, la brújula de su vocación cultural.
De la rama Renjifo, le llegaron las primeras notas de inspiración: su abuela, María Elena Borrero de Renjifo, pianista de gran sensibilidad; su tío, Tomás Renjifo Borrero, condiscípulo y amigo del maestro Diego Estrada; y su abuelo, Tomás Renjifo Ospina, médico y hombre ilustrado, anfitrión de tertulias donde la palabra y la melodía se abrazaban.
Por esas veladas pasaron figuras como Benigno “Mono” Núñez y músicos de la región, y en ellas el tiple, la bandola, la guitarra y el piano encontraban manos que les daban vida.
Por el lado Saavedra, la historia no fue menos importante. Rafael Saavedra, medio hermano de su bisabuelo y Jorge Saavedra, hermano de su abuela, fueron virtuosos de la música tradicional, cercanos al “Mono” Núñez y guardianes del sonido auténtico de la tierra.
En la Hacienda La Brisa, patrimonio de la familia, se gestaron memorables encuentros donde resonaron agrupaciones como el Trío Calima, el Trío Morales Pino y los Hermanos Arellano, dejando en el aire un eco de fiesta y memoria.
Su formación musical tomó rumbo formal en la Casa de la Cultura de Buga, donde aprendió solfeo y se unió a un coro familiar. Luego, la vida lo llevó a Bogotá por razones académicas y, más tarde, a Medellín, ciudad que desde entonces se convirtió en su hogar y su escenario vital.
En 2015, su camino se unió al de la Corporación Encuentro Nacional del Tiple (CORTIPLE), entidad cultural que vela por la preservación y promoción de la música folklórica colombiana a través del tiple.
Tres años después, asumió la Presidencia Ejecutiva, guiando con mano firme y corazón generoso la realización del Encuentro Nacional del Tiple, cita que por casi tres décadas ha reunido a los más grandes intérpretes de este emblemático instrumento.
Su labor incansable le hizo merecedor de grandes reconocimientos, como el homenaje que le rindió FUNMÚSICA en el Festival Mono Núñez 2025, exaltando su papel como guardián del patrimonio sonoro colombiano.
Hoy, Gustavo Adolfo Sánchez Rengifo nos deja una herencia musical que se niega a apagarse, porque en su vida, el tiple no fue solo un instrumento, sino bandera y eco vivo de un país que canta su historia entre cuerdas y maderas.











