
En el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de todas las Formas de Violencia contra la Mujer y las Niñas, el Municipio de Sogamoso, a través de sus sectoriales de Integración Social y Salud, desarrolla una estrategia de conmemoración orientada a la generación de conciencia pública y a la movilización preventiva frente a un fenómeno que continúa siendo uno de los problemas más persistentes de salud pública, derechos humanos y cohesión social.
La conmemoración incorpora acciones de proximidad comunitaria y de intervención pedagógica, con espacios de reflexión en centros de escucha ubicados en diferentes barrios de la ciudad y actividades de muralismo previas a la fecha central, entendidas como herramientas de comunicación social que facilitan la apropiación ciudadana de mensajes de prevención, dignidad e igualdad.
Estas acciones se articulan con los “16 días de activismo contra la violencia de género”, campaña internacional iniciada en 1991 por organizaciones de la sociedad civil para incrementar la conciencia sobre la violencia basada en género y mantenerla en la agenda pública de forma sostenida, extendiéndose hasta el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, con el fin de subrayar la relación directa entre violencia de género y vulneración estructural de derechos fundamentales.
El enfoque institucional adoptado por Sogamoso se sitúa en la prevención como eje rector, lo que implica actuar antes de que los hechos violentos ocurran, identificando factores de riesgo, desmontando patrones culturales que normalizan la agresión y fortaleciendo capacidades individuales y colectivas para la autoprotección, la denuncia y la solidaridad activa.
Esta perspectiva preventiva reconoce que las violencias contra las mujeres y las niñas no constituyen eventos aislados ni meramente “domésticos”, sino expresiones de desigualdades históricas y relaciones de poder que atraviesan la vida familiar, laboral, educativa y comunitaria.

En consecuencia, la intervención pública no se limita a la respuesta reactiva ante casos consumados, sino que prioriza la transformación de imaginarios sociales, el fortalecimiento de redes de apoyo y el acceso oportuno a rutas de atención. En coherencia con los estándares internacionales, el municipio amplía el alcance poblacional del mensaje preventivo para incluir violencias que afectan a mujeres, niñas, niños, adolescentes y personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas, en reconocimiento de que la discriminación y la violencia se potencian en aquellos grupos históricamente expuestos a estigmatización y exclusión.
La estrategia se estructura mediante articulación intersectorial, entendida como condición esencial para enfrentar un fenómeno multifactorial. La violencia de género no emerge de una sola causa ni se resuelve desde un único sector; está vinculada a factores psicológicos, económicos, normativos, educativos y culturales, por lo que requiere coordinación sostenida entre salud, integración social, justicia, educación y organizaciones comunitarias.
Desde esta lógica se proyecta el fortalecimiento del Mecanismo Articulador como instancia que ordena y sincroniza respuestas institucionales, evitando la fragmentación de esfuerzos y mejorando la eficacia de la ruta de atención y paralelamente, se desarrollan acciones informativas y formativas dirigidas a grupos de interés durante los 16 días de activismo, con la intención de ajustar los contenidos a realidades barriales y a perfiles específicos de riesgo, reconociendo que la prevención es más efectiva cuando se adapta a contextos concretos y no opera como una campaña genérica desconectada de la experiencia cotidiana.
Un componente central de la iniciativa es la difusión de líneas de atención y denuncia, bajo el principio de accesibilidad inmediata y protección integral. El municipio promueve de manera explícita la Línea 155 para atención a mujeres víctimas de violencia, la Línea 3178373172 correspondiente a la Patrulla Púrpura, la Línea 106 para ayuda en salud mental, la Línea 141 para orientación frente a maltrato infantil, violencia sexual, acoso escolar y trabajo infantil, así como la línea local de salud mental en Sogamoso “¡Hey Respira!” 3108527372.
La divulgación de estas rutas no es un asunto meramente informativo: es un mecanismo de reducción de barreras. La evidencia en políticas públicas muestra que una proporción significativa de víctimas no denuncia por desconocimiento de canales, temor a represalias, desconfianza institucional o normalización cultural del abuso; por eso, insistir en la existencia de rutas claras, con profesionales capacitados para atender denuncias, dudas o solicitudes de apoyo, constituye una intervención directa para incrementar detección temprana, contener escalamiento de violencia y reducir daños físicos y psicosociales.
La administración municipal enfatiza que la prevención y la erradicación de la violencia de género no dependen únicamente de la acción estatal, sino de una responsabilidad social compartida y de ahí la invitación a activar consciencia y acción desde todos los espacios de interacción humana, la familia, el trabajo, la escuela, los entornos comunitarios y la vida social, bajo los mensajes #NOHAYEXCUSA y #AMORPROPIOESREVOLUCION. El primero opera como una consigna ética y jurídica: no existe justificación cultural, emocional, económica o relacional que legitime la agresión.

El segundo introduce un eje psicosocial clave: el amor propio no como sentencia individualista, sino como condición de ciudadanía y resistencia frente a relaciones violentas; al nombrarlo revolución, se reconoce que el cuidado de sí mismo y de las otras personas es un acto político que desafía estructuras normalizadas de dominación.
Esta apuesta simbólica resulta coherente con la idea contemporánea de prevención comunitaria: una sociedad que identifica a tiempo las señales de violencia, las denuncia sin miedo y acompaña sin estigmatizar, disminuye la tolerancia social al agresor y amplía la protección a quienes están en riesgo.
La conmemoración del 25 de noviembre en Sogamoso, por tanto, se presenta como un dispositivo integral de salud pública y derechos humanos que combina pedagogía social, presencia territorial, articulación institucional y accesibilidad a rutas de atención y el valor de esta jornada radica en reposicionar la violencia de género como un problema colectivo que requiere vigilancia constante, intervención temprana y transformación cultural sostenida. Al extender el compromiso hasta el 10 de diciembre, el municipio señala que la eliminación de la violencia contra mujeres y niñas no es una causa sectorial ni episódica, sino parte inseparable de la defensa de los derechos humanos universales.
Bajo esta lectura, la campaña no se limita a recordar una fecha dolorosa, sino a producir condiciones reales de prevención, atención y denuncia, buscando que cada habitante de Sogamoso entienda que erradicar la violencia de género no es un gesto de solidaridad opcional, sino un requisito para una ciudad justa, saludable y democrática.











