
El lanzamiento oficial del álbum se hace este viernes 9 de febrero por todas las plataformas digitales en donde se puede consultar, adquirir y disfrutar.
Un Punto en el Mapa, es el álbum que presenta la esencia de la música tradicional colombiana entrelazada con el lenguaje vibrante del mundo del jazz, en un viaje musical que se ha realizado, para explorar, re imaginar y exaltar la riqueza de las raíces en un contexto contemporáneo donde la voz es el hilo conductor.
El cuarteto de jazz clásico que se conformó para esta producción, compuesto por Orlando Sandoval, producción musical, arreglos y piano, Kike Harker, contrabajo y Germán Sandoval y César Pérez, baterías y percusión, al lado de la voz líder de María Olga Piñeros, crea una atmósfera donde se realzan y enaltecen las melodías tradicionales seleccionadas.
El jazz, con su expresividad y versatilidad, y los ritmos colombianos, con su fuerza y arraigo, proporcionan el lienzo perfecto para que los oyentes encuentren en estas versiones, conexiones musicales y emocionales que logren trascender paradigmas.
Un Punto en el Mapa, es un proyecto donde se han conjugado lo mejor de dos mundos, no es solo una colección de lindas canciones; es un puente musical que quiere conectar, por un lado, el rico patrimonio cultural con el mundo entero, llevando la esencia de la música colombiana de raíces tradicionales y el jazz, a todos los rincones del planeta, y por el otro, conectar dos miradas que se abrazan, como ejemplo de convivencia armónica, que festeja la diversidad.
Un Punto en el Mapa, es un testimonio de la riqueza de lo tradicional y la innovación del jazz, unidos en una nueva expresión dentro del recorrido musical que decidimos emprender. Testimonio que rinde homenaje con inmenso respeto a las raíces y con inmensa admiración a los compositores, desde las miradas, trayectorias y trabajos de los maestros Orlando Sandoval y María Olga Piñeros Lara.
Estos tipos de “mezclajes” no son nuevos; Kike Fernández lo hizo en los 80s, antes de que se le llamara fusión y yo también hace 30 años (1994) presenté en el Central Park un gran concierto llamado: Un Viaje por Colombia en la Voz de María Olga, con un repertorio de canciones tradicionales de diversas regiones del país, acompañada por Toño Arnedo-saxo, Ben Monder-guitarra eléctrica, Jairo Moreno-contrabajo, Satoshi Takeishi-batería, Héctor Martignon-piano, Luis Pacheco y William León-percusión, al lado de un típico grupo llanero y uno vallenato. Luego el siguiente año grabé bajo la dirección también de Toño Arnedo un álbum llamado “Flor de Mayo” un homenaje a compositores latinoamericanos, acompañada por un cuarteto de jazz, dijo a este medio la aplaudida cantautora María Olga Piñeros Lara.
Cada canción, cada palabra, cada nota, cada fraseo, cada acorde, cada detalle en la interpretación y el acompañamiento, han sido pensados con cuidado y esmero, en una gran celebración de la identidad, la vida y de la música.

La novedosa producción incluye obras como: La Paloma, aguabajo bunde tradicional del folklore del Pacífico, El Nogal, bambuco de Héctor el “Chinche” Ulloa, Noches de Cartagena, criolla de Jaim R. Echavarría, Lamento de Cumbia de Edmundo Arias, Tonadas y coplas de trabajo y ordeño de los llanos orientales como recopilación de la tradición popular, Sierra de la Macarena, pasaje de Arnulfo Briceño, Abril en Barranquilla, canción bolero de Eduardo Cabas, Anhelos, paseo vallenato de Oswaldo Ayala y Es más que un punto en el mapa, calypso de María Olga Piñeros Lara.
Las canciones escogidas en este álbum, en sí mismas son obras completas, no necesitan de traducción ni de adorno alguno para ser escuchadas, disfrutadas y apreciadas en toda su dimensión y belleza, por eso cautivan y embelesan.

Así se refiere el maestro Orlando Sandoval Cortes, productor musical y arreglista, sobre este trabajo vanguardista que llega para engrandecer el pentagrama colombiano y las músicas del mundo:
“Como productor musical, he experimentado a profundidad la combinación de ritmos, melodías, formas, timbres y modos de diversas culturas y países del mundo, pues considero esencial en el arte y la creación, el ejercicio de mixturas como búsqueda de nuevas posibilidades sonoras.
Quiero resaltar en esta producción la belleza de las melodías tradicionales colombianas seleccionadas, interpretadas por la preciosa voz de María Olga Piñeros, excelente cantante y reconocida artista y pedagoga colombiana de amplia trayectoria, quien además de otros estudios a lo largo de su vida, se ha sumergido profundamente en nuestras músicas de tradición regional.
Ella nos brinda en esta ocasión una nueva, fresca y expresiva interpretación de estas músicas, con una intención precisa para cada canción del álbum. Considero que la sonoridad del trío de jazz clásico conformado por piano, contrabajo y batería, crea la atmósfera ideal para que nuestras melodías colombianas se refresquen, se realcen y tengan un espacio que las haga brillar dentro del universo del ‘’world music’’, consolidando así un sonido orgánico y expresivo que trascienda fronteras.
La producción musical presentada tiene como objetivo llevar nuestra bella música colombiana alrededor del mundo, a través de plataformas digitales y conciertos en múltiples eventos y escenarios. El resultado de la fusión que en este álbum queda registrado, contribuye a la unidad que nuestro planeta tierra necesita y que, como siempre, el arte en su libertad se encarga de entrelazar y hermanar”.











