
En el corazón del altiplano boyacense, donde el viento lleva consigo historias y el eco de las montañas guarda nombres queridos, el municipio de Pesca volverá a abrir sus brazos al pasado y al porvenir.
Allí, donde la nostalgia se hará fiesta y la tradición será bandera, renacerá con fuerza el XVII Festival del Retorno Pescano, Cultura y Tradición, una celebración que no solo convocará a los hijos ausentes, sino que despertará en todos, el orgullo de ser parte de esta tierra de raíces profundas.
Durante tres días, Pesca será latido compartido. La música, la fe, el arte, los sabores y el color tejerán una gran manta de identidad. Será una cita con la historia, un reencuentro con el alma.
El viernes 27 de junio, cuando el sol comience a rendirse en el horizonte, una retreta musical dará la bienvenida al corazón que vuelve. A las cinco de la tarde, la Banda Sinfónica del Municipio romperá el silencio ancestral con notas que parecerán susurros del tiempo. La inauguración oficial será una invocación a la memoria, un llamado a regresar, a reconocerse en el otro, a ser pueblo en el abrazo.

Y como si la alegría no pudiera esperar más, a las seis en punto estallará la magia del Color Fest, un ritual de júbilo que transformará el parque en un universo fantástico. Polvos de colores en el aire, zanqueros que caminarán sobre la noche como luciérnagas humanas, géiseres de humo, espuma, burbujas y una batalla de DJ encenderán el alma juvenil con luces, fuego, danzas y libertad.
El sábado 28 de junio, desde muy temprano, la identidad se pondrá en marcha. A las nueve de la mañana, la bendición del festival, acompañada de una feria donde lo artesanal, lo comercial y lo gastronómico tejerán comunidad, abrirá el día con solemnidad campesina. El padre Hipólito Moyano Alba ofrecerá su palabra, y el espíritu del pueblo se elevará como incienso sobre los cerros.

Entonces llegará el fiel Renault 4, ese viejo amigo que guarda tantas historias en su chasís. Una caravana de nostalgia recorrerá las calles de Pesca, y cada auto será testimonio rodante del afecto, el ingenio y el pasado compartido.
A las once, la música se adueñará del parque con la alegría parranda de músicos locales, preparando el terreno para el cuadrangular de fútbol del Retorno, donde la pasión se desplazará al césped, celebrando el encuentro de generaciones enteras.
La noche será una fiesta de carcajadas y emociones. Barbarita, «la más chismosa del mundo», arrancará risas con su picardía, y luego el cielo de Pesca se convertirá en un lienzo encendido por la pólvora mágica de Polvorería El Vaquero.
A las 9:30 p. m., la voz romántica de Alan Ramírez enamorará al público, y la fiesta alcanzará su clímax con la energía inagotable de Los Graduados del Loco Quintero, que transformarán la noche en un carnaval de cuerpos y memorias danzantes.

El domingo 29 de junio, el alma pescana se vestirá de familia, de infancia revivida, de raíz compartida. La jornada deportiva continuará en la cancha de la Institución Educativa Indalecio Vásquez, mientras a las diez de la mañana, la iglesia parroquial se colmará de fe para celebrar a San Pedro y San Pablo, guardianes espirituales de un pueblo que aún cree.
El homenaje a Fosfatos Boyacá, motor de trabajo y esperanza en la región, recordará que también se celebra el progreso y la lucha diaria. Y en el parque principal, los juegos chiriposos, el trompo, los encostalados, el bolo criollo, despertarán risas antiguas, esas que habitan en el niño que todos llevamos dentro.
El mediodía traerá consigo el aroma entrañable del cordero al horno, plato emblemático de Pesca, banquete campesino que reunirá en la mesa lo mejor de la tierra y el corazón.

La tarde será un desfile de raíces y fantasías: comparsas, disfraces, arte circense, y el homenaje vivo a la ruana pescana, símbolo de identidad elevado a pasarela patrimonial. En la tarima se escucharán los procesos de formación musical, cuerdas que brotarán de manos jóvenes, canciones que anunciarán el futuro. El grupo Fiestero Son pondrá a danzar a todos hasta que el parrando vallenato de Giovanny y Juancho cierre la tarde con acordeones cargados de alegría.
Pero Pesca no dormirá sin música porque a las 7:30 p. m., Las Estrellas del Norte harán vibrar los corazones despechados, y a las 9:30 p. m., Reynaldo Armas, leyenda viva de la música llanera colombo-venezolana, derramará versos como lluvia sobre los campos del alma. El cierre será un estallido de sabor y Madera Orquesta hará que la rumba se prolongue como si el tiempo no tuviera final.

Así será el Festival del Retorno Pescano; un acto de amor colectivo, una cita con el alma, una promesa cumplida por una comunidad que se sabe viva, fuerte, alegre y agradecida; porque en Pesca, volver no será solo llegar, será abrazar, cantar, reencontrarse con lo que uno es. Será volver a nacer, pero con la memoria intacta y el corazón henchido de pueblo.
La organización está a cargo de la Alcaldía Municipal de Pesca en cabeza del abogado Ricardo Gámez Amaya, el Concejo Municipal, la Gestora Social y los funcionarios de la Administración Municipal.











