
Cada diciembre, Boyacá se transforma en un gigantesco pesebre de luces y tradiciones, donde uno a uno los 123 municipios del departamento encienden las luces de la esperanza y evocan el espíritu navideño con distintas actividades.

Durante la temporada, Boyacá no solo destaca por su belleza natural y su historia, sino también por el ambiente festivo que invade cada rincón de la región, atrayendo tanto a locales como a turistas de todo el país y el mundo.

Los operadores turísticos de la región han comenzado a promover paquetes especiales para los viajeros, que incluyen transporte, alimentación, hospedaje, refrigerios y guianzas para recorrer los principales atractivos lumínicos del departamento, oferta que ha ganado gran aceptación, ya que permite a los turistas vivir la magia de la Navidad mientras conocen las emblemáticas luces y adornos que decoran los pueblos boyacenses.

Los destinos más visitados en los últimos años, según las estadísticas del sector, son el Puente de Boyacá, un símbolo de la independencia nacional; el histórico Pantano de Vargas; el pintoresco Pueblito Boyacense en Duitama, que se llena de vida y color; y los encantadores destinos como: Paipa, Nobsa, Tibasosa, Villa de Leyva, y Corrales, donde las luces se combinan con la arquitectura tradicional y el ambiente cálido de la temporada.

Por todos los rincones del encantador departamento de la libertad, las luces convierten el paisaje en un solo pesebre para disfrutar, vivir y visitar.











