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¿Qué hacer para no decapitar el amor como le sucedió a San Valentín?

Feb 17, 2025

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Por estas épocas, la celebración de San Valentín nos recuerda el significado del amor, una palabra corta, pero vastamente extensa en su complejidad y repercusión y más en una sociedad donde las relaciones humanas parecen efímeras y las uniones se hacen a través de documentos de sociedades mutuas para proteger el patrimonio, las cosas materiales y el dinero.

El amor es mucho más que un reconcomio superficial y casi siempre, se presenta como un concepto sensiblero asociado a los gestos grandiosos y a la búsqueda de la perfección, como se ve en las telenovelas o en las redes sociales, donde todo parece tener un filtro de idealización y fantasía.

El verdadero amor es mucho más complejo y requiere de un entendimiento insondable, un compromiso diario y una aceptación incondicional porque amar no es solo un acto de pasión o de atracción, sino un proceso constante de aprender, crecer y entender al otro, de construir una relación basada en la confianza y el respeto en doble vía.

Aunque la fecha de San Valentín, se ha comercializado al máximo, también ofrece la oportunidad de recordar que el amor no se limita a las parejas románticas toda vez que el amor está presente en nuestras relaciones familiares, amistades e incluso en la forma en que interactuamos con los demás, en nuestra comunidad y hoy más que nunca, el mundo necesita amor en todas sus formas, un amor que sea capaz de derribar barreras, sanar heridas y crear conexiones auténticas, como lo hacen los persistentes que le ponen alma, amor y corazón a todos los  sueños que emprenden.

En tiempos de perplejidad, de dificultades sociales, políticas y de divisiones abruptas, el amor se convierte en una herramienta poderosa y no se trata de un amor pasivo, de una simple emoción que se siente sin más, porque el auténtico amor es aquel que se traduce en acciones concretas, un amor que se ofrece sin esperar nada a cambio, que busca el bienestar del otro, que se expresa tanto en los pequeños gestos cotidianos como en los grandes sacrificios, así no haya rosas, felpas, ni chocolates de por medio.

El amor no es perfecto y muchas veces duele, se complica y genera malentendidos y en esos momentos espinosos de la vida, es cuando más se debe valorar el amor, porque es precisamente ahí cuando se demuestra que es posible aprender a perdonar, a seguir adelante y a ser más fuertes juntos, sin rivalidades, manipulaciones y sin demostraciones de superioridad o poderío.

Mucho más allá de los obsequios, los madrigales, las serenatas y las cenas románticas, estas fechas de conmemoración nos invita a reflexionar sobre las variadas formas de amar que existen y nos recuerda que cada día es una oportunidad única para cultivar este sentimiento, no solo en los momentos de felicidad, abundancia y placer, sino también en los desafíos y en los aprietos compartidos en medio de dolorosos silencios donde sólo la angustia habla.

Es atrayente anotar que más del 70% de las obras musicales y literarias que se han creado a lo largo de la historia, tienen al amor como tema central, y esa cifra revela la universalidad del amor en nuestra cultura, por cuanto desde los arcaicos poemas hasta las canciones de hoy, el amor ha sido una fuente inagotable de inspiración para los creativos de todas las disciplinas artísticas, fenómeno que no es adventicio porque el amor toca las fibras más profundas de nuestra existencia y es como ese motor que impulsa emociones, que alimenta y oxigena las nuevas ganas de superarlo todo y salir adelante.

“Siento mariposas en el estómago” dicen unos, “me mueve el piso” dicen otros y más dichos y frases populares se utilizan para expresar que se está enamorado, sin embargo, el antónimo del amor que es el desamor es tan cercano el uno del otro como el caminito y la tarde y esa es quizá la explicación de tantas rupturas y en especial de aquellas parejas que en pomposos festines se juran amor eterno y a los pocos días abren caminos para salir cada quien por su lado en busca de nuevos amores.

Tema tan complejo de la raza humana que aún no ha encontrado una explicación ni científica ni emocional y menos en estas épocas de agitación donde se cambia de pareja más rápido que de vestido y las frases de enamoramiento se transforman rápidamente en odio, agresiones y hasta en la muerte. 

Dicen los mayores, que el amor se cultiva a diario, se consiente y se abraza como se estrecha en el regazo el suspiro de los hijos, y dicen también, que para persistir en el amor hasta que la muerte los separe, es necesario tolerar, dialogar, enamorarse a diario, acariciar la piel ajada que antes era capullo en flor, acompañar con paciencia los pasos lerdos, el corpiño encorvado por los años y comprender que los sueños, logros y necesidades no son de uno sino de dos.  

Felicidades a las duplas que por estas fechas celebran 50, 60, 70 y hasta 80 años de vida juntos. Son ellos el verdadero ejemplo de lo que significa la resiliencia y el cómo no decapitar el amor para que no les pase lo que a San Valentín. 

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¿Qué hacer para no decapitar el amor como le sucedió a San Valentín?

Feb 17, 2025

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